tema: Cuando un perro sea mi amigo

La última cacería [Poslednyaya okhota], de Valentin Karavaev. Rusia, 1982. 10’

Un día más, un perro de caza acompaña a su dueño por el campo, pero esta vez un misterioso pájaro hará que todo sea distinto. La última cacería es una fábula alegórica sobre la necesidad de respeto hacia todos los seres vivos.

Ver las imágenes de origen ALGUNOS NIÑOS, TRES PERROS Y MÁS COSAS, DE JUAN FARIAS (https://www.tintaalsol.com/2010/06/opinion-algunos-ninos-tres-perros-y-mas-cosas-de-juan-farias/)

Hace unos días, intentando organizar el caos de mi biblioteca, me encontré con mi libro favorito de niñaAlgunos niños, tres perros y más cosas de Juan Farias.

No recuerdo a qué edad lo recibí, ni de manos de quién, pero durante mi infancia lo leí tantas veces, que llegué a aprendérmelo de memoria. De hecho, siempre que vuelvo a tropezar con él lo leo, y he procurado guardarlo con cuidado hasta este día que por fin ha llegado, el día de poder leérselo a mis hijos.

Porque estos cuentos, con su lenguaje tan sencillo como poético, están hechos para eso, para que los padres los lean a sus hijos, hasta que los hijos puedan leérselos a sus padres, y luego a sus propios hijos.

Y es que en estos cuentos pueden aprender:

Que no hay tiempo mejor aprovechado para un padre que el que pasa jugando con su hijo.

Que el mejor juguete no tiene por qué ser el más caro.

Que el amor es un sentimiento tan fuerte que hasta los objetos pueden enamorarse.

Que para cuidar a un perro sólo hay que querer hacerlo de corazón.

Que la bondad puede compensar la falta de inteligencia, pero ni toda la inteligencia del mundo puede compensar la maldad.

Que es inútil intentar limitar la energía creativa de un niño.

Que para ser feliz basta con querer serlo.

Que lo importante cuando persigues un sueño es alimentar constantemente la ilusión o jamás podrás lograrlo.

Que seres diferentes entre sí pueden formar una familia.

Y, por supuesto, también los niños pueden aprenderlo. A mi hijo de 5 años le ha encantado.

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