Deseos

VAMOS A INTENTAR DESCUBRIR CÓMO OCURRIERON LOS HECHOS

.- La verdad sobre los deseos de Melinda Malicia

.- La verdad sobre la muerte de la última reina de Babilonia y el vendedor de espejos

.- La verdad sobre «La pata de mono» y lo malo de la precipitación.

.- La verdad sobre Martín y Martina y el reloj de bolsillo sin cadena de plata y el broche sin rubí y por qué terminó así:

–Dejemos por el momento nuestros regalos de Navidad, Delia –dijo– Son demasiado hermosos para usarlos ahora.

.- La verdad sobre el pozo negro: ¿Qué deseó el rey?

Había una vez un pozo negro que concedía deseos. Pero para pedirlos había que meterse dentro y esperar tres días. Solo entonces el que se atreviera a bajar al pozo negro podía pedir el deseo que quisiera.  El pozo negro solo permitía pedir un deseo. Pero para pedirlo había que cumplir tres condiciones: la primera, era pedir lo que más se deseara; la segunda, no contar a nadie lo ocurrido; y la tercera, no volver jamás a aquel lugar a pedir un deseo.

El rey bajó al pozo negro usando unas pequeñas escaleras que había en la pared. Una vez allí, le habló al pozo negro.

—¡Estoy aquí, amigo! 

Pero el pozo negro no respondió. Así que el rey se quedó allí abajo. El agua, que al principio le llegaba solo a los tobillos, empezó a subir hasta cubrirle justo por encima de los hombros. Estaba muy fría. 

Después de un par de horas así, el rey pensó que ya estaba bien de tonterías y decidió irse. Pero las escaleras había desaparecido. Solo quedaba una que le servía de apoyo.

Después llegó la sed. Para su alegría, el agua del pozo negro estaba buena. Pero luego llegó el hambre. Y después, el miedo: miedo a no poder salir nunca de allí; miedo a que alguna criatura surgiera en el agua; miedo a que el agua subiera demasiado.

El rey ya había perdido la cuenta de cuánto tiempo llevaba allí cuando escuchó una voz: 

—Dime, rey, ¿qué es lo que más deseas en el mundo? Recuerda que solo puedo concederte un deseo.

La verdad sobre el tablero de ajedrez: tienes un millón de euros, y por cada euro te dan 100 gominolas, y yo un Ferrari Testarrossa que te lo regalo si cumples mi deseo. ¿Me podrías conceder el deseo de darme una gominola en la primera casilla y el doble en la siguiente (1,2,4,8…) así hasta el final?

La verdad sobre los calzones del diablo: o librarse por el deseo del otro

La verdad sobre los malditos deseos de Peter Pan y La Sirenita: investiga por tu cuenta

fuentes:

(https://campuseducativo.santafe.edu.ar/wp-content/uploads/La-pata-de-mono.pdf

Gusto por la tranquilidad, el : Gorog, Judith: Amazon.es: Libros

https://bibliotecaliceoblog.files.wordpress.com/2017/12/2184383-el-regalo-de-navidad-de-o-henry.pdf

https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/Cuento%20de%20los%20tres%20deseos.pdf

Cuentos Al Amor de La Lumbre - Antonio Rodríguez Almodóvar: 9788475251943 -  AbeBooks

http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/el-pozo-negro-de-los-deseos

https://ciudadseva.com/texto/deseos/

https://es.wikipedia.org/wiki/Problema_del_trigo_y_del_tablero_de_ajedrez

Cuentos populares italianos (Vol. I) - Italo Calvino - Pangea Ebook

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